Tarea #5- Sharlene Rojas Apodaca

Irma Pineda y su lucha contra la violencia hacia mujeres indígenas con el perdón y la humanidad

“Born a crime” —Trevor Noah

El único crimen que Ernestina Ascencio cometió fue ser mujer y no de tez blanca; como resultado, ella pagó con su vida el 26 de febrero de 2007. Ernestina era una mujer indígena de 73 años de Tetlatzinga, Veracruz en México. Su cuerpo fue encontrado muy malherido y con evidencia de abuso sexual. Sin embargo, la historia oficial (historia del gobierno) es que ella falleció por el gastritis y no por abuso sexual y violencia, así lo contó Felipe Calderón, el presidente de México en esa época. (Zavaleta) La muerte de Ernestina fue causada por hombres en poder, los soldados que robaban la leña del pueblo sin dar algo en retorno. Ella fue desechada como si no le hubiera a importar a su familia, al pueblo, o a la sociedad (nacional e internacional).

El abuso contra mujeres indígenas—especialmente como mujeres indígenas sufren más que otro grupo en México es uno de los temas más importantes en su libro de poesía Gui´ Ni Zinebe/La flor que se llevó (2013). Además, la muerte de Ernestina Ascencio fue una de sus inspiraciones que la motivó para escribir el libro. Cuando Irma visitó mi clase de literatura en el Instituto Cultural de Oaxaca (mejor reconocida como la “Casa Chata” localmente por no tener una esquina en la entrada), nos explicó como “las mujeres lo viven de peor manera”, refiriéndose al maltrato del gobierno y el ejército de México que sufren las mujeres y niñas indígenas en comunidades y pueblos de interés de ellos. Irma escribió su libro de poesía en dos lenguas que simboliza la relación entre la comunidad indígena y los demás. Además, el libro es más semejante a una novela por la historia contada al largo plazo del libro que repasa por varios eventos y escenas, pensando en esta injusticia que le pasó a Ernestina y a miles de otras mujeres, incluyendo niñas de hasta once años embarazadas—violadas por soldados. Ella usa metáforas y símbolos para ilustrar las injusticias cometidas hacia las mujeres indígenas. Además, Pineda analiza dentro su poemario si es posible que el soldado encuentre su humanidad otra vez.

La dualidad del libro, en ser escrito en dos idiomas, español y zapoteco, tiene aún más poder porque moviliza la palabra zapoteca del pueblo, la cual ha sido oprimida por mucho tiempo. En una recomendación literaria por la revista Sin Fin, es expresado como Irma, “ha conseguido una fuerza inquebrantable en dos idiomas: el español y el diidxazá (zapoteco)”. La palabra es muy importante para preservar la memoria del pueblo y aún más importante es hacerlo en zapoteco. La dualidad de las dos lenguas también es una metáfora para la comunicación entre soldado y la mujer indígena. Aunque hay palabras que no se pueden traducir, todavía es posible llegar a un entendido. En la página 87 la oradora reclama que la “palabra y memoria son más fuertes que tus armas”. Pineda argumenta cómo la poesía que cuenta las historias el pueblo tendrá un efecto más grande y positivo que las armas de los soldados a largo plazo.

A través del libro, Irma usa varias metáforas para aludir al abuso sexual que resultó en los embarazos de niñas de menores de edad, especialmente metáforas relacionadas con la tierra, un aspecto importante—hasta sagrado en la cultura zapoteca. En la página 15, Irma demuestra las maneras que sus creencias en la naturaleza están interrelacionadas con los eventos del mundo para ilustrar uno de los abusos sufridos por la comunidad, “[c]uando mi espíritu se levante//retornará a este árbol//para mirar las huellas de tus dedos//y pedir que te perdonen// por todo el mal que nos sembraste”. Dirigido al soldado, ésta perspectiva viene de una mujer indígena, cual ha sido abusada. La oradora de este poema está prometiendo que ella no usará su poder para maldad, y en lugar pedirá perdón para el soldado, aunque todo el mal cometido por el soldado (el ejército) será sentido por varios años. En este poema, lo que el soldado “sembró” tiene un doble significado. El primero es que las injusticias cometidas por el soldado tienen efectos perdurables en la comunidad, evidente por la connotación que sembrar significa dejar raíces en un lugar que crecerán a través del tiempo. El segundo significado es que el uso conjugado de la palabra “sembrar” se refiere a un embarazo. Más probable refiriéndose a los embarazos de niñas, jóvenes de 11, 12, y 13 años, resultados de violaciones cometidas por los soldados en las comunidades donde se sienten en control. Otra ilustración de esta injusticia, un crimen contra la naturaleza, se encuentra en la página 56, “[e]l vientre de mi hermana//miraste como la fruta redonda…la abriste para arrancar su semilla”. En este poema, “el vientre” es el estómago y el soldado le arrancó su virginidad a la mujer. Las palabras de Irma ilustran con gran detalle el abuso que muchas mujeres y niñas sufrieron a manos del ejército. En la junta con nuestra clase de literatura, Irma nos contó que estas partes de su poemario fueron bastante difícil para escribir. Sus lágrimas cayeron sobre las paginas mientras que ella relataba el abuso que las mujeres y niñas tuvieron que aguantar. Sin embargo, Irma mantuvo su objetivo en escribir esta historia que aunque era difícil, era necesaria. Era necesario difundir y contar las historias de las que no podían contarlas al mundo.

El reconocimiento de los soldados como una pieza desechable de un juego de ajedrez manejada por el gobierno es un aspecto político que Pineda resalta en el poemario como un tema importante. Pineda señala esta separación entre Estado y soldado a través de varios símbolos e imágenes. En la página 23 Pineda escribe, “deja de seguir mis pasos//como un animal furioso…como un perro de cacería”. Aquí, Pineda no se refiere al soldado como el cazador, el que decide a quien cazar y de que manera para una meta final. Al contrario, Pineda compara al soldado a un perro, una herramienta del cazador que hace su trabajo sucio. De esta manera, el cazador, o sea el gobierno goza de su poder mientras quede crean más y más conflictos entre el ejército y los pueblos. Es importante notar que Pineda solamente entra en diálogo con el soldado y no el Estado en su poemario. Su razonamiento en esto es para que el soldado vea como ha sido usado y que realmente debería ayudar al pueblo y no dañarlos.

Para que el soldado recupere su humanidad, era importante que el soldado mismo se pregunte si tiene la capacidad de ver su propia humanidad y tener rencor en los crímenes que cometió. Al principio del poemario, la oradora trata de investigar este proceso de arrepentimiento en el soldado a través de esta interpelaciones, “¿Aún eres hombre?//¿Permanece algo de humanidad en ti?//¿Quién eres ahora después de calzar esas rígidas botas con sus puntas de metal?” (Pineda 17). De esta manera, haciendo esta preguntas morales, la oradora está tratando de mostrarle al soldado que no se está comportando como un hombre pero como un objeto o animal del Estado. Aún más allá de esto, Pineda usa el símbolo de una máscara para argumentar que los soldados realmente se han estado escondiendo de ellos mismos y de su humanidad, detrás de un uniforme. En la página 93, la oradora exige, “quítate la máscara//deja reposar tus armas”. El símbolo de la máscara demuestra que el oficio de ser soldado esconde a la persona detrás de un uniforme, detrás unas botas que sobrecargan las órdenes del gobierno. Además, una máscara no es permanente—es posible quitársela.

El soldado tiene más en común con la gente del pueblo que con el Estado, argumenta Pineda. En la página 23, la oradora resalta, “tu espejo somos//mírate en nosotros//y sabrás que no somos tu enemigo”. Otra parte de recuperar la humanidad del soldado es que el vea como su verdadero enemigo no son las mujeres indígenas o la gente del pueblo. Al contrario, es el Estado que al cualquier momento puede deshacerse de ellos si se les da la gana. De más importancia es que el soldado se quite esa máscara para que pueda ver tal vez su madre o su hija en el “espejo” resultando en la recuperación de su humanidad, de sus morales que ponen la vida arriba de seguir las órdenes del Estado. El símbolo de la máscara es muy poderosa y es usada en varios instantes del poemario.

El motivo del libro nunca fue que las mujeres y niñas fueran vistas como víctimas por la audiencia, si no como luchadoras todavía con el poder para perdonar. Al fin del poemario, e la página 103 la oradora confirma que “el corazón de una persona puede dividirse infinidad de veces//para repartir su amor”. Pineda termina su libro con un poema que enfatiza que el amor y el perdón sí son herramientas para recuperar las almas perdidas de los soldados y combatir las fuerzas del Estado. El perdón, además de la humanidad, es un tema muy importante por que todos lo pueden hacer. Pineda argumenta que aunque es difícil, la gente del pueblo pueden encontrar en ellos mismos la capacidad de perdonar. Claro que es verdad que las mujeres indígenas han sido atacadas por los soldados, esto es evidente con el caso de Ernestina, y por eso es importante no olvidar y perdonar—solamente perdonar y progresar. Es importante la preservación de la memoria para que no se repitan las injusticias otra vez; el perdón tiene que tener un propósito. En el libro de Pineda, el perdón funciona para permitir que el soldado pueda quitarse la máscara y que vea su real alianza está con el pueblo y no el Estado.

Obras Citadas

Pineda, Irma. Guie’ Ni Zinebe / La Flor Que Se llevó́. Pluralia, 2013.

Platica con Irma Pineda

Recomendaciones literarias: “Guie’ ni / La flor que se llevó de Irma Pineda” en Revista Sinfín, no. 20, noviembre-diciembre, México, 2016, 86-87pp. ISSN: 2395-9428: http://www.revistasinfin.com/revista/

Zavaleta, Noé. “La CIDH Examinará Al Estado Mexicano Por La Muerte De La Indígena Ernestina Ascencio.” Proceso, Proceso, 2 Feb. 2018, www.proceso.com.mx/520982/la-cidh-examinara-al-estado-mexicano-por-la-muerte-de-la-indigena-ernestina-ascencio.
Platica con Irma Pineda

 

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