Tarea 5- Josephine Hunt

La dificultad y los beneficios de escribir en un idioma indígena

La poeta zapoteca Irma Pineda crea muchas imágenes fuertes en su obra Guie’ ni zinebe / La flor que se llevó. Las imágenes más importantes en su poesía aparecen cuando la autora escribe de la tierra y crea metáforas que tienen que ver con las relaciones que seres humanos tienen con la tierra y la naturaleza. Pineda saca ideas de las creencias de su cultura zapoteca como metáforas para entender en una manera diferente los crímenes cometidos por los soldados del estado mexicano. Pineda usa escritura fuerte sobre la naturaleza para hacer más fácil el entendimiento de las acciones horribles y inaceptables de algunos soldados. Además, su obra es aún más impresionante cuando se considera que la autora tenía que traducir cada poema en zapoteca, su lengua nativa, al español.

Es más fácil entender la injusticia de las acciones de los soldados si se usa lenguaje de metáforas. La metáfora más usada por Pineda es de la tierra. En sus poemas la tierra representa una persona en particular o representa todos de los seres humanos porque la tierra está en paz y por eso es importante cuidarla en vez de destruirla o hacer daño a sus habitantes. Pineda explica las injusticias específicas contra la gente indígena y especialmente contra las mujeres indígenas en su libro. Una inspiración por sus poemas fue una mujer de un pueblo indígena en Veracruz, se llamaba Ernestina Ascencio, quien tenía 73 años cuando había sido violado por algunos soldados antes de su muerte (Petrich). Para mostrar la humanidad en las víctimas, Pineda usa esas metáforas de la tierra porque la tierra es una cosa natural que realmente no tiene control sobre lo que pasa en el mundo. La tierra vive y espera que sus habitantes puedan ser respetuosos, pero buen tratamiento para todos no puede estar garantizado. Pineda escribe como narradora en la voz de la madre tierra para representar Ernestina. Por ejemplo, “soy la mujer tierra que rasgaste para depositar tu semilla//…Te llevaste mi flor//¡Soldado!//Sin piedad la arrancaste//Mis ramas no tuvieron fuerzas para detenerte//La lluvia de mis ojos no será suficiente//para humedecer el suelo//y hacer que mi flor renazca” (Pineda 61). Esta metáfora es una comparación entre Ernestina y una flor. Es muy común en la cultura indígena relacionar a sí mismos como parte de la tierra y también la tierra como una parte de ellos. En este ejemplo, las ramas de la flor y la lluvia no pueden parar las acciones de los soldados y por eso los soldados toman la oportunidad de aprovecharla. La flor es una cosa inocente, como era la vieja Ernestina, y los soldados tienen el poder de destruir y arrancar cualquier cosa que desean.

Además del significado de sus poemas, Pineda y otros autores tienen que traducir sus poemas al español. Hay métodos y estilos diferentes en obras escritas para traducir, o no traducir, idiomas indígenas. En su libro, Irma Pineda traduce cada palabra de su idioma zapoteca al español, y es posible que la misma poema tiene un significado poco diferente que la poema original porque lenguaje cambia entre dos idiomas distintas. En esta manera Pineda conserva el intento del texto original lo mejor que pueda. En Mojk’jäyä / Mokaya, el libro de la autora indígena Mikeas Sánchez, usa un tipo diferente de traducción. En vez de traducir cada palabra de su idioma en zoque, Sánchez a veces escribe que “no hay traducción” porque el significado de algunas palabras puede ser perdido entre los dos idiomas de español y zoque. Sánchez a veces da traducciones para algunas palabras, pero sólo si vale la pena, y parece que sólo vale la pena si la traducción no cambia el significado del poema. Es interesante porque muchas veces Sánchez no da una traducción para una palabra en un poema, pero más tarde en su libro da la traducción para la misma palabra en otro poema. Por ejemplo, en la página 7 de su libro, Sánchez no traduce la palabra “Tzuan’”, pero en la página 57 abajo del poema dice que la palabra significa “Uno de los niveles del inframundo. Tzuan’, el paraíso zoque.” Es posible que el estilo de Sánchez es así porque el significado no es necesario para entender el poema en uno caso, pero sí es importante saber el significado en otro caso. En Lluvia y viento, puentes de sonido: literatura indígena y crítica literaria por Luz María Lepe Lira, está explicado que “en la elección de las palabras y en el conocimiento de las tensiones traductológicas, los escritores indígenas son conscientes de su papel como traductores culturales” (44). Esto significa que la traducción de los poemas indígenas es más importante que puede parecer. Por traducir un idioma a otro, es un trabajo de traducir una cultura a otra, lo cual puede ser una lucha para preservar esas culturas.

Aunque es posible de perder el significado y el sentido de una cultura a través de la traducción, también es posible crear o mostrar nuevas ideas en otra lengua. Irma Pineda y Mikeas Sánchez usan sus idiomas indígenas para introducir nuevos ideas o conceptos que ya no existen en español. Por un lado, en el libro de Pineda hay metáforas sobre las relaciones entre humanos y la tierra para mostrar la idea indígena en una manera que todos hispanohablantes pueden leer. Por otro lado, en el libro de Sánchez hay el uso del idioma indígena en poemas escritos en español, donde la idea indígena queda para que no cambie la importancia. Víctor de la Cruz propone que idiomas son “como medio[s] para introducir la religión e implementar la política ideológica” (de la Cruz 5). Dice que la corona española usó la lengua indígena para convertir los indígenas y mostrarles las ideas y prácticas del biblio. La importancia de eso es que se necesita idiomas para explicar ideas extranjeros porque una palabra tal vez no tendrá el mismo sentido en otra idioma que tiene en su propia idioma. Es cierto que “existe una traducción cultural para dar cuenta de las nuevas identidades y transformaciones culturales de los pueblos indígenas trayendo palabras y valores que recuerdan la tradición pero también, en cierto sentido, la transgreden” (Lepe Lira 41). En muchos casos, una palabra en un idioma no puede existir en otro idioma. El uso del idioma indígena es único, y para mostrar las mismas ideas en otra idioma es un trabajo muy difícil.

Ideas importantes de culturas indígenas ayudan a mostrar otros puntos de visto, como demuestran Pineda y Sánchez en sus libros de poesía. Idiomas son una gran parte de cada cultura, y la cultura contiene historias que muchas veces sólo se puede contar en su propia idioma porque la historia y el idioma son tan únicos, A veces no es solamente una traducción del idioma, es una traducción entre las dos culturas diferentes, pero a través de la traducción los autores indígenas pueden compartir sus ideas y culturas con el mundo.

 

Bibliografia

de la Cruz, Victor. “El idioma como arma de opresión y liberación.” Gucha Chi Reza. Edición 2. Sep., 1980.

Lepe Lira, Luz María. Lluvia y Viento, Puentes De Sonido: Literatura Indígena y Crítica

Literaria. Consejo Para La Cultura y Las Artes De Nuevo León, 2010.

Petrich, Blanche. “Quince Personas Vieron y Asistieron a Ernestina En Sus 12 Últimas Horas.” La Jornada, La Jornada, 2 Apr. 2007, www.jornada.com.mx/2007/04/02/index.php?section=politica&article=004n1pol.

Pineda, Irma. Guie’ ni zinebe / La flor que se llevó. Pluralia, 2013.

Sánchez, Mikeas. Mojk’jäyä / Mokaya. Pluralia, 2013.

Josiah Tarea 5

Poesía para Resistir Indigenismo

En la literatura y poesía indígena los autores las dan mucha importancia a las temas de la conexión entre los indígenas y la naturaleza, y la lucha por el estado para desarrollar la tierra y convertir los indígenas en mexicanos modernos, que hablan español y no tienen lo mismo conexión a su madre tierra. La misión del estado para desarrollar la tierra es directamente en contra de la cosmovisión de los indígenas, entonces los necesitan resistir en cualquier manera que puedan. Literatura indígena y el uso de idiomas indígenas en los obras de literatura y poesía son algunos ejemplos muy fuertes de una tipa de resistencia sin violencia, en que los armas son la lengua, el bolígrafo, y lengua figurativa. Se puede encontrar estas temas y estas maneras de resistencia de principio a fin del libro “La Flor Que Se Llevó” por Irma Pineda. En su libro de poesía, ella escribió sus poemas en español y en su idioma indígena, zapoteco del istmo, para perpetuar el uso de su lengua y resistir el borrado de su lengua por las políticas de indigenismo. En su poesía, ella usó muchísima lengua figurativa para iluminar a su audiencia de habla hispana las conexiones entre la naturaleza y personas indígenas y las problemas para personas indígenas en frente de las políticas del indigenismo.
Primero, es necesario a tener un trasfondo muy breve sobre las políticas del indigenismo y los efectos que han tenido para comunidades originarias en el país. Una definición sucinto de indigenismo es “el indigenismo, de acuerdo a un antropólogo francés que es especialista en el tema: “el indigenismo en América Latina es, para empezar, una corriente de opinión favorable a los indios,” y estas opiniones son por personas no indígenas sobre los indígenas (Korsbaek 196). Entonces, el intento de indigenismo no fue para lastimar los indígenas, por lo menos en la mente del estado. La realidad es que estas políticas han sido destructivas para comunidades originarios, porque las políticas oficiales del estado fueron políticas de fusión, mezclando indígenas y criollos para ser un país mestizo; en este proceso, la meta fue guardar el arte, el baile, y otras cosas indígenas que parecían favorables para un futuro mestizo y capitalista, y eliminar partes de la cultura indígena que no parecían favorables para este futuro, como su estilo de vida cotidiana y su estructura de gobierno (Korsbaek 201). El estado usó el ejército para enforzar estas políticas por manera de desplazar indígenas, y usó la sistema de educación para enseñar el español y eliminar el uso de lenguas indígenas. Entonces, el uso de lenguas indígenas y literatura indígena son dos modos importantes para oponerse las políticas de indigenismo y preservar las culturas indígenas.
En “La Flor Que Se Llevó,” Pineda explora temas importantes para los indígenas, como los efectos de indigenismo, la madre tierra, y las heridas impuestas por los soldados y el estado. Voy a analizar dos poemas en el libro: “Mujer tierra soy” en página 67 para explorar la conexión entre indígenas y la tierra y los efectos de las políticas del indigenismo en la naturaleza y comunidades indígenas, y “Despierta padre” en página 49 para demostrar los efectos de las políticas del indigenismo. Vamos a examinar el significado de su uso de lengua figurativa en estas poemas y vamos a explorar las semejanzas entre “La Flor Que Se Llevó” y otras obras de literatura y poesía indígena.
En “Mujer tierra soy” podemos ver que Pineda usó anáfora para formar la conexión entre tierra y indígena en la mente de su audiencia. El uso de anáfora es muy común en la poesía indígena, y lo representa un conflicto entre los tradiciones orales de comunidades originarias, porque los cuentacuentos indígenas usan sentencias breves en su poesía oral, y la escritura indígena, en que los autores indígenas necesitan traducir poemas orales a poemas en papel (Lepe Lira 25). En “Mujer tierra soy,” ella repitió las palabras “Tierra” al principio de todos los frases excepto la primera (Pineda 67). La primera estableció la metáfora que la indígena es lo mismo que la tierra, y los siguientes frases explican como el indigenismo ha lastimado la tierra y, por extensión, las comunidades originarias. La personificación de la tierra durante de esta poema se basa en la metáfora construido en la primera frase. Por ejemplo, “Tierra que quiere llorar/ Tierra que ya no quiere sangrar” claramente se refiere a las heridas físicas y emotivas que las políticas del estado han dado a los indígenas (Pineda 67). En esta poema, Pineda expresa que el estado actúa sin amor para la tierra y tampoco para la cultura indígena, y que las acciones del estado secarán la tierra y lastimarán las comunidades indígenas. La metáfora larga en “Mujer tierra soy” llama la atención la conexión fuerte entre indígena y tierra y también llama la atención a las consecuencias de las políticas del estado en contra de la cultura indígena.
La poema “Despierta padre” también explora la tema de heridas causados por el estado, pero por el punto de vista de un hijo indígena. Esta poema usa una yuxtaposición entre cosas buenas, como tortillas y la voz de las abuelos, y el demonio, que representa el ejército, para describir los efectos del indigenismo en la familia indígena (Pineda plática). El demonio está acechando la padre del narrador, como el ejército y el estado están acechando los indígenas, y el demonio tiene pies de hierro, que representa los carros de combate usado por el ejército en contra de comunidades indígenas (Pineda 49). Los dos frases al final de la poema los leyen como sigue; “Tiene sed padre/ y quiere beber tu sangre” (Pineda 49). Estas líneas refieren a la etnocidio y genocidio cometido por el estado y las políticas del indigenismo, y que la meta del estado es borrar comunidades indígenas para crear un raíz mestizo en todo del país. La línea “no son tortillas las que sostiene en sus manos” refiere a la idea que el estado nos dijó que la meta es ayudar las indígenas, pero en realidad no actúa en beneficio de las (Pineda 49). Pineda está luchando en contra de la historia oficial, diciendo que indigenismo es peor para los indígenas y que el estado no es caritativo con sus acciones.
La importancia de la poesía indígena como una herramienta de resistir las políticas del indigenismo está situado en el poder de las palabras y la lengua figurativa. El estado tiene más armas y un ejército más poderoso que los indígenas, pero la poesía y la literatura indígena pueden unirse el público general con los indígenas en contra del estado. Además, la literatura indígena es una manera poderosa de preservar las culturas e idiomas indígenas para generaciones, efectivamente frustrando las políticas de asimilación y borrado. La poesía y la literatura indígena son herramientas invaluables para prevenir el perdido de la historia de comunidades indígenas en frente de globalización y indigenismo.

Bibliografia
Korsbaek, Leif, y Miguel Ángel Sámano-Rentería. “El indigenismo en México: antecedentes y actualidad”. Ra Ximhai, vol. 3, no. 1, 2007, pp. 195-224. Editorial Universidad Autónoma Indígena de México.
Lepe Lira, Luz María. “Lluvia y Viento, Puentes de Sonido: Literatura Indígena y Crítica Literaria.” Universidad Autónoma de Nuevo León, 2009.
Pineda, Irma. “Guie´ Ni Zinebe: La Flor Que Se Llevó.” Pluralia Ediciones, 2013.
Pineda, Irma. Plática personal. 29 Octubre 2018.

Tarea 5 – La madre tierra y el mundo bilingüe por Emma Davison

Los indígenas tienen una cultura muy espiritual y conectada con los elementos del mundo alrededor. Un gran tema recurrente en las obras de poesía por Irma Pineda es la relación entre la gente indígena y la tierra. Este relación hermosa es esencial en la poesía por Mikeas Sánchez también. Además, la dualidad de la poesía en las lenguas indígenas y español es una parte fundamental a las dos poetas porque es una manera de conectar a los indígenas con otros en la sociedad.

La tierra es una gran parte en la vida indígena porque es una manera espiritual que la gente indígena conecta con su cultura. En el video, con poeta y defensora Mikeas Sánchez, titulado “Resistencia y Arte Zoques” los indígenas protegen a los recursos porque “queremos que este planeta todavía sobreviva” para asegurar que la naturaleza puede subsistir a pasar de los problemas causados por el mal uso y la explotación por los seres humanos. También la protección es defender a la cultura igualmente la tierra ancestral. En el discurso por Mikeas Sánchez, dice que “si la comunidad cuida a las montañas; las montañas también nos cuidarán y nos alimentarán” (Sánchez). La tierra tiene un significado profundo en estas culturas porque es como la madre del mundo. Entonces la tierra es como la madre de la cultura indígena.  Las madres y mujeres se cuidan de toda la familia como la tierra se cuida de toda la vida en el mundo. Dado este, un hilo común entre la obra de las poetas es lo que existe la creencia que la tierra es sagrada.

En el poema titulado “Cinco” por Mikeas Sánchez, hay la oración de la gente a la tierra pidiendo perdón y esperando la prosperidad. Dice que “todo cae sobre la tierra” por lo tanto la gente quiere hacer una relación sagrada para obtener la aceptación de la tierra (Sánchez 35). Los indígenas creen en “la sagrada palabra porque todo se mueve sobre la tierra” y ellos siempre quieren caminar en la armonía y la paz (Sánchez 35). La relación con y el respeto para la tierra es muy profundo porque es la fuente de la vida para todo. Estos pensamientos están en el video cuando Tarcicio Gómez Estrada, Comisariado de Chapultenango, está hablando sobre sus tierras ancestrales. En el video, él dice “estas plantas que nos producen hoy lo que comemos hoy por tenemos la fortuna disfrutar en este gran belleza de esta gran naturaleza y que nos da el sustento diario” para vivir y crecer muy bien en la tierra de su cultura. Además habla sobre la explotación de la tierra por el gobierno y como su gente necesita luchar para guardar su tierra y su cultura. El dolor y las luchas de los Zoques para la tierra en el video son similares a la violencia contra a la gente indígena en los poemas por Irma Pineda.

En el poema en la página 67 del libro por Pineda, no sólo los indígenas están conectados a la tierra sino en una manera más profunda, la tierra está conectada a ellos. Cuando están sufriendo, la “tierra que se duele por sus hermanas” que está acompañando con la acción de llorar (Pineda). La tierra quiere dar las frutas dulces y la belleza natural a los indígenas pero hay demasiada sangre derramada de la gente por los soldados. La “tierra que ya no quiere sangrar” ni tiene la sangre de los indios (Pineda). Cuando las personas son violentadas la tierra es violentada también porque la tierra se siente el mismo dolor. Con las lágrimas, el sangre, y la tristeza de la gente, la tierra comparte los sentimientos y no puede ofrecer la belleza y las frutas sin embargo hay todavía la comodidad y la protección espiritual que tienen con la tierra. En el poema “Uno” en la página 24 por Sánchez hay una asociación entre el maíz y la palabra. Sánchez escribe “cultivo la palabra/ cultivo la tierra” y el maíz es cultivado de la tierra y “la flor del maíz” que crece tiene mucha belleza (Sánchez 24). Esta flor es del maíz como la misma manera que los poemas y las escrituras son de las palabras. La belleza, las flores y las escrituras, es el producto de la base, el maíz y las palabras. Entonces, los poemas son de maíz semejantemente a la creencia indígena que las personas son de maíz. Otro elemento para conectar la gente con el mundo alrededor es las dos versiones de los poemas por ambos Sánchez y Pineda en sus idiomas indígenas y español.

Las traducciones de la poesía en las lenguas indígenas y el español hacen un puente entre los indígenas con las comunidades diferentes para juntar una sociedad separada. En el video “Resistencia y Arte Zoques,” Sánchez habla sobre las razones más grandes para publicar sus poemas en los ambos idiomas. Sánchez crea que las lenguas indígenas necesitan tener las formas escritas porque  “algo literario da una perspectiva mucho más universal, una importancia cultural, y el hecho de que una lengua se escriba le da ese prestigio… creo que tiene ese impacto global a partir de la escritura.” La escritura puede ser compartida con todos los rincones del mundo. Este alcance es lo que la comunidad indígena necesita para obtener reconocimiento y respeto. Hablar y escribir en las lenguas indígenas significa crear una cultura más rica a Sánchez. En su discurso, las ideas son continuamente sostenidas cuando ella pinta la imagen de la infancia en la familia zoque con la frase primera, “en nuestra cultura zoque la palabra es fundamental” (Sánchez). Gracias a las obras escritas, los pueblos indígenas pueden preservar su cultura y su lengua.

Asimismo en el libro Lluvia y viento, puentes de sonido: Literatura indígena y crítica literaria por Luz María Lepe Lira, examina las características de literatura indígena y ofrece tres categorías. Dos categorías de interés son la relación entre oralidad-escritura y también de traslación-traducción. Los escritores indígenas eligen usar diferentes partes de las culturas que crean “dos tensiones: la que existe entre oralidad y escritura; y la que tanto el escritor como el lector encuentran en la traducción, en el sentido amplio de translación” que hacen los malentendidos entre las lenguas (Lepe Lira 23). Pero si los autores son de la cultura indígena y habla los dos idiomas de traducción, las obras pueden ser más cerca de la realidad de los dos mundos. Esta idea es que “más cercana a la tradición se encuentre la producción literaria y más reducido sea el número de narradores o especializada su transmisión, tenderá a seguir de manera más fiel las reglas orales y los elementos formularios” (Lepe Lira 21). En la plática durante la clase, Pineda dice que no hay palabras para traducir directamente las definiciones y los sentimientos de las palabras en zapoteco a español. A veces las traducciones son feas, pero es necesario que tengamos los poemas bilingües para el desarrollo de la comunidad en la escena mundial.

Durante la plática con Pineda en nuestra clase, habló sobre la importancia del idioma zapoteco en su cultura. Durante su vida, aprendía sobre la cultura bonita y la lengua zapoteca de “la familia y la comunidad,” pero además aprendía sobre el dolor y la historia de la gente zapoteca. Pineda usa el zapoteco y el español para unirse a toda la gente hoy. A través del tiempo, los indígenas son personas muy pacíficas que no quieren tener los conflictos agresivos. Es importante a ella tener la poesía en su idioma zapoteco y en español para “continuar y desarrollar a la cultura en Juchitán” y para conectar los dos mundos a ayudar la unificación de la gente en la paz.

La idea principal del trabajo de Mikeas Sánchez y Irma Pineda es la cultura multifacética de los indígenas en Oaxaca y todo de México. Los ideales más fuertes son para mantener una relación positiva con el mundo natural. Gracias a la relación con la tierra y además el énfasis en los aspectos bilingües como en las obras de las poetas, los pueblos indígenas son capaces de expandirse para incluir a todos los grupos de la sociedad con el fin de vivir en armonía.

Obras Citadas

Despojos, Territorios, Resistencias. “Resistencia y Arte Zoques”. YouTube, YouTube, 20 Oct. 2017, www.youtube.com/watch?v=7xT-48Tab6M&feature=youtu.be.

Lepe Lira , Luz María. Lluvia y Viento, Puentes De Sonido: Literatura Indígena y Crítica Literaria. Universidad Autónoma De Nuevo León: Consejo Para La Cultura y Las Artes De Nuevo León, 2009.

Pineda, Irma. Guie’ Ni Zinebe / La Flor Que Se Llevó. Pluralia, 2013.

Pineda, Irma. Plática con la autora. Voces Sureñas: La literatura indígena del sureste de México. La Universidad Luterana del Pacífico. Instituto Cultural Oaxaca. 29 de octubre de 2018. Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Discusión.

Sanchez, Mikeas. Discurso Pronunciado. Premio Internacional de Paz. 29 de octubre de 2017. Roma, Italia.

Sánchez Mikeas. Mojkjäyä / Mokaya. Pluralia, 2013.

Tarea #5: Encontrando el poder y la resistencia en las culturas oprimidas–Ian Rice

Uno de los temas más discutidos en nuestra época es el poder.  Crece cada día la atención e investigación hacia los sistemas de opresión, a las estructuras sociales que regulan el acceso al poder.  Esos sistemas facilitan que algunos grupos—frecuentemente determinados por atributos como género, raza, nivel socioeconómico—suben, mientras otros grupos se quedan abajo, descuidados y abandonados.  Aunque hay verdad en esta teoría de estructuración social, la teoría es problemática en que muchas veces presenta los oprimidos como débiles.  El investigador Everardo Garduño de la Universidad Autónoma de Baja California ofreció un ejemplo de este pensamiento problemático: “Según Leon-Portilla, [los grupos indígenas del norte vivieron] en un ‘paleolítico fosilizado’, no opusieron mayor resistencia y fueron sometidos pacíficamente por los españoles” (50).  Para ver los grupos indígenas en esta manera, como oprimidos, anacronismos y débiles, borra su capacidad de actuar en resistencia.

Pero esta percepción de la sociedad es beneficiosa, porque ilustra y difunde más hallazgos sobre la discriminación verdadera y cotidiana.  Sin esto, la discriminación continuaría escondiéndose adentro del sistema eficazmente.  Por ende, la pregunta que nos enfrenta es:  ¿cómo reconocer el poder y la voluntad que posee cada una de las personas oprimidas, sin ignorar los factores que impactan negativamente a estas mismas personas?  En este discurso entran dos poetas:  Irma Pineda y Mikeas Sánchez.  Las dos son mujeres indígenas que publican poemarios bilingües en zapoteco del istmo-español y zoque-español, respectivamente.  Como mujeres e indígenas—dos identidades históricamente oprimidas—reflejan mucho en su poesía sobre la opresión que experimentan sus culturas e identidades, y al mismo tiempo ellas muestran que su gente se encuentra fuentes del poder en esas mismas culturas e identidades.

Una forma de opresión que afecta todas las culturas indígenas en México es la opresión del lenguaje.  Aunque muchos de las costumbres y los lenguajes indígenas sobrevivían la época de colonización, sufrieron otro reto cuando México empezó su proyecto de nación.  Después de un periodo largo del desinterés nacional hacia los indígenas, sucedió una nueva política del indigenismo institucional, la cual fue iniciado en gran parte por Manuel Gamio.  Gamio, según Guillermo Castillo Ramírez, un profesor de asignatura de licenciatura y posgrado en la UNAM, propuso “consolidar la dinámica de homogeneización lingüística, haciendo del español una lengua efectivamente nacional, a través de su enseñanza entre los grupos indígenas monolingües que no la hablaban” (85).  Afortunadamente, en contra de esta política discriminatoria, una gran cantidad de lenguas indígenas sobreviven todavía, y reciben un “empuje” con el surgimiento reciente de literatura indígena.  Según Juan Gregorio Regino, un periodista por La Jornada, publicar en las lenguas indígenas muestra “no sólo su capacidad de resistencia, sino…otras formas de mirar lo cotidiano y lo sagrado, otras formas de maravillarnos de la riqueza del lenguaje” (“Literatura indígena”).

Pineda agarró estas capacidades cuando publicó su poemario bilingüe, Guie’ ni zinebe / La flor que se llevó.  Escribe, “Levanta tus tristezas hermana / guárdalas entre las hojas de la albahaca / busca la ribera del río que atraviesa nuestro pueblo cuando llegues junto al chamizo…la albahaca y el agua / tus penas llevarán” (91).  Cuando su hermana tiene tristezas, la narradora le recomienda sumergir literalmente en el agua y figurativamente en su cultura.  Parece que la albahaca y el chamizo tienen un significado especial en su pueblo y su costumbre:  es posible que la albahaca sea comida o medicina y el chamizo sea una casa tradicional.  También las imágenes de la naturaleza en el poema resuenan porque típicamente el medioambiente ha sido algo de gran importancia en las culturas indígenas, y entonces continúa el impulso de conectar con su cultura otra vez.  Por escribir en zapoteco y en español para difundir la importancia de las culturas indígenas, Pineda consigue una fuente del poder y de resistencia dentro de una sistema nacional que intentaba a eliminar las culturas indígenas a través del mestizaje y la homogeneización del lenguaje.

Pineda y Sánchez continúan a encontrar el poder de sus identidades cuando responden a la represión física.  Pineda escribió su poemario en parte para compartir la historia de Ernestina Ascensio Rosario, una mujer nahua de 73 años que fue violada y malherida por soldados un poco antes de su muerte.  Blanche Petrich, una periodista mexicana por La Jornada, explica que este acto de violencia tremenda inició peticiones al gobierno y amenazas de manifestaciones, las cuales intensificaron cuando el gobierno postuló que ella se murió de gastritis (“Quince personas”).  Esta contradicción e ignorancia se reúne con un tensión social que ha ocurrido por muchos años en el pueblo de Ernestina, Tetlatzinga.  Según Petrich, “La mayoría de los roces entre soldados y pobladores se produce porque los militares acostumbran tomar la leña que necesitan sin pedirla, mucho menos comprarla” (“Quince personas”).  La proximidad de los soldados y los pobladores también dificulta la organización indígena y la denuncia del robo.  Frente a eso, Pineda reclama el poder con su poemario.  Uno de sus poemas más poderosos es “Esta es la guerra / nos dijiste / y disparaste al aire / para que todos los pájaros se marcharan / Esta es la guerra / nos dijimos / y empuñamos nuestra palabra” (75).  Mientras los soldados amenazan con sus armas, reprimen la organización política y explotan los recursos naturales, los indígenas empuñan su palabra, su cultura, su tradición para contraatacar.  Algunos líderes en el región de Ernestina “considera[n] que puede venir una respuesta en solidaridad con la demanda de justicia…‘siempre y cuando así lo solicite la comunidad’” (Petrich).  Aunque a primera vista, organizar y empuñar la palabra no aparecen tan fuerte como una bala o un acto de violencia, Pineda refuta esto con otro poema, escribiendo “Palabra y memoria son más fuertes que tus armas” (87).  Los organizadores también rebaten el discurso con sus preparaciones para manifestar.

Sánchez muestra su propia forma de resistencia comunitaria en contra de la represión física.  Con su pueblo, empezó un movimiento de protesta social zoque que rechaza la extracción de petróleo en sus tierras.  Cuando el pueblo recibió el premio Pax Christi para reconocer su trabajo, Sánchez explicó que aunque “Nunca antes en la historia el pueblo Zoque se había manifestado públicamente, pese a que cargamos con nosotros una larga historia de dominación…discriminación y el clasismo…tuvimos que hacerlo ante la amenaza latente por la extracción de hidrocarburos y minerales en nuestro territorio que… [es] …una agresión a Nasakobajk—la Madre Tierra” (Pax Christi 2).  Mientras la opresión estorba tanto, el pueblo encuentra poder e inspiración en sus creencias.  En su poemario, Mojk’jäyä-Mokaya, demuestra eso, escribiendo “O grande Nasakobajk deposito estas semillas / y pido misericordia por las injurias de mis ancestros a tu casa” (Sánchez 35).  Estas líneas exponen el respeto que tienen los zoque para el medioambiente y para Nasakobajk, quien se describen como una figura poderosa.  El adjetivo “grande” conjunto con la acción de pedir misericordia implica que ella es fuerte, ella merece respeto y vale la pena defenderle.  Con una llamada de deber así, el trabajo de resistencia en que dedican los zoque no resulta fácil, pero por lo menos encuentran en sus creencias una fuerza que unifica y empodera la organización y la manifestación social.

En conclusión, aunque los grupos oprimidos definitivamente sienten los efectos de la opresión histórica y cotidiana, también han encontrado métodos de resistencia y fuentes del poder en sus culturas e identidades.  Cuando Pineda y Sánchez escriben en sus lenguas maternas, eso sirve como forma de resistencia y además moviliza su gente a sumergir en sus culturas.  Con esa nueva inspiración, las poetas focalizan los movimientos en los asuntos más importantes: cuidar a la tierra y reconocer el poder inherente de los grupos oprimidos.

Obras Citadas

Castillo Ramírez, Guillermo. “Hacia Un México Nuevo: La genealogía Indigenista De Gamio a Inicios Del Cardenismo.” Alteridades, vol. 23, no. 46, 2013, pp. 79–95.

Garduño, Everardo. “Cuatro Ciclos De La Resistencia Indígena En La Frontera México-Estados Unidos.” Revista Europea De Estudios Latinoamericanos y Del Caribe, no. 77, Oct. 2004, pp. 41–60.

Gregorio Regino, Juan. “Literatura Indígena: Otra Parte De Nuestra Identidad.” La Jornada, La Jornada, 10 Oct. 1998, www.jornada.com.mx/1998/10/13/oja-identidad.html.

Petrich, Blanche. “Quince Personas Vieron y Asistieron a Ernestina En Sus 12 Últimas Horas.” La Jornada, La Jornada, 2 Apr. 2007, www.jornada.com.mx/2007/04/02/index.php?section=politica&article=004n1pol.

Sánchez, Mikeas. Discurso Del Premio Pax Christi. 29 Oct. 2017, www.paxchristi.net/sites/default/files/discurso_mikeas-version_final.pdf.

Sánchez, Mikeas. Mojk’jäyä-Mokaya. Pluralia Ediciones, 2013.

Santiago, Irma Pineda. Guie’ Ni Zinebe = La Flor Que Se Llevó. Pluralia, 2013.

Tarea #5- Molly Ivey

En el libro Lluvia y viento, puentes de sonido: literatura indígena y crítica literaria, autora Luz María Lepe Lira habla sobre literatura indígena en América Latina, más específicamente literatura indígena bilingüe. En su obra, Lepe Lira sostiene que estos textos bilingües no son una mezcla de dos culturas, sino dos mundos separados; además, analiza la obligación de estos textos de trascender dos culturas diferentes a medida que los autores traducen su trabajo de su idioma nativo al español. La obra de la autora indígena, Irma Pineda, Guie’ ni / La flor que se llevó, escrito bilingüe en zapoteco y español, es un ejemplo de una obra de literatura que sostiene los argumentos de Lepe Lira. Pineda sostiene la idea de que la literatura indígena bilingüe ocupa dos mundos separado y necesita ser traducida culturalmente a través de la forma en que está escrito su trabajo, el mensaje que comunica y por qué decidió escribirlo.

Para empezar, Lepe Lira escribe, “el nuevo texto tenía la obligación de traspasar la diferencia cultural y la cosmovisión de una lengua a otra” (Lepe Lira, 30). Uno de los ejemplos de esta necesidad de transferir de una cultura a otra se puede encontrar en el trabajo de Pineda donde escribe, “cada mayo le robé luciérnagas / para alumbrar la noches del amor” (Pineda, 64). Si bien las palabras en sí mismas son claras y el problema no es la traducción correcto de un idioma a otra, en este caso del zapoteco al español, lo que es más difícil de entender es el significado de mayo y las luciérnagas. A hablar con Pienda, quedó claro que mayo es el festival del pueblo y también es el tiempo de año en que llegan las luciérnagas. Además, como parte del festival y las celebraciones, hay muchas luces en todas partes, lo que da a la palabra ‘luciérnagas’ un doble significado en este poema (Pineda). Sin embargo, mientras que en un solo poema, Pineda no puede comunicar el significado exacto de estas palabras y tradiciones, ella comunica con éxito su importancia, traduciendo así con éxito la importancia cultural de un poema (en zapoteco) a otro (en español). Ella escribe, “mi jarrón de pequeñas luminarias rompiste / Mi hermana intentó acunarlas en sus brazos / pero tanto era el miedo que mi ramillete de luciérnagas / humedeció sus alas / y apagó la luz” (Pineda, 64). Su descripción de la destrucción violenta de las luminarias y la luz de las luciérnagas, que significa la destrucción de la esperanza y la cultura, deja en claro que mayo y las luciérnagas/luces tiene una importancia significativa. No es necesario entender su importancia exacta para comprender el peso de este poema, y de esta manera Pineda navega en la traducción cultural.

En su libro Lepe Lira también menciona que, “la traducción es una estrategia de comunicación que puede revertir el daño de la conquista al separar el quechua y el castellano para regresar a la situación original” (Lepe Lira, 30). Aunque esta cita habla específicamente de la lengua indígena de quechua, se puede aplicarse a lenguas indígenas en general. Pineda lo aborda en sus poemas mientras aborda la opresión de los grupos indígenas, la destrucción de sus tradiciones y la incapacidad de ver a los pueblos indígenas como seres humanos. Ella escribe, “Quién depósito tanto odio en tu corazón / que hoy no distingues la sonrisa” (Pineda, 59). En los poemas de Pineda los antagonistas centrales son soldados, pero en este poema queda más claro que estos soldados actúan bajo las órdenes de una organización más grande que su propia mala intención. Esto alude a las actitudes de la colonización que fomentan el maltrato de los pueblos indígenas por parte del gobierno mexicano y cómo se les ha enseñado a los soldados a actuar de esta manera. Pineda está pidiendo que los soldados encuentren su humanidad porque si pueden hacerlo, entonces seguramente pueden ver la humanidad en aquellos que están maltratando. Además, Pineda escribe de manera muy repetitiva en este poema, preguntando a “quién” cuatro veces distintas, cada una de las cuales comienza una sección principal de este poema específico (Pineda 59). Esto lleva a casa el dolor y la ira en cómo la conquista ha dañado a los grupos indígenas y, en este sentido, al traducir su trabajo al español (el idioma de los conquistadores), su escritura deja en claro a los conquistadores el daño que han hecho. Se convierte en una súplica para que los grupos indígenas se queden en paz para practicar sus propias tradiciones, apoyando así la declaración de Lepe Lira. Dejar este poema solo en zapotec, solo en un mundo, evitaría que aquellos que más necesitan escuchar su mensaje lo escuchen, por lo que es importante que su escritura ocupe dos mundos separados.

Para agregar a esto, la importancia de escribir de forma bilingüe puede relacionarse con la obra del famoso autor indígena, Víctor de la Cruz, en su artículo, “El idioma como arma de opresión y liberación.” En este artículo, de la Cruz considera el lenguaje como un medio de colonización (específicamente los españoles que utilizaron el espanol como forma de colonización), pero al mismo tiempo ve el lenguaje como un medio de liberación para los grupos indígenas, escribiendo , “que será la solución radica, como parte de la lucha por la sobrevivencia de las lenguas indígenas cabe impulsar medidas progresistas: como la educación en la lengua propia de las etnias, inculcando respeto hacias los grupos, sus culturas y sus lenguas” (de la Cruz, 9). El trabajo de Pineda se conecta mucho con esto. La flor que se llevó fue inspirada por la violación y asesinato de la mujer indígena, Ernestina Ascencio Rosario, por soldados mexicanos. Su trabajo en este libro de poemas es una forma de expresar sus emociones de indignación y angustia. “Te llevaste mi flor / ¡Soldado! / Sin piedad la arrancaste / Mis ramas no tuvieron fuerzas para detenerte / La lluvia de mis ojos no será suficiente / para humedecer el suelo / y hacer que mi flor renazca” (Pineda, 61). Las vívidas imágenes de este poema le hacen ver su punto. “Flor” se refiere a la inocencia, “la lluvia” de su ojos, se refiere a las lágrimas y “ramas” que se refieren a la fuerza que tenía. Estas imágenes desgarradoras expresan los sentimientos de Pineda, pero también se conectan con su propia cultura y un valor en la naturaleza. De esta manera, ella usa el lenguaje para quitarle el poder de los opresores y le da poder a su comunidad. Y, al mismo tiempo, ella está trabajando para preservar su cultura indígena. Escribir su poesía en zapoteco ayuda a preservar el lenguaje en su forma escrita, y en su libro incluye un CD de todos los poemas tanto en zapoteco como en español que ayuda a preservar la forma hablada del idioma. En un mundo, el de la lengua zapoteca, ella está preservando el idioma y la cultura, y en el otro mundo, la lengua española, está trabajando para luchar contra la opresión y usar la escritura sobre su cultura para ayudar a las personas a ver una la humanidad común en ella.

Pineda no es el único escritor que hace esto o se siente de esta manera. En una entrevista en un video titulado “Resistencia y Artes Zoques” sobre el movimiento anti-fracking de una comunidad zoque, la poeta zoque Mikeas Sánchez comparte que ella piensa que “para que una lengua indígena tenga un impacto global, es útil tenerla escrita” (Video, 11:20). Al escribir, los escritores bilingües tienen la capacidad de compartir y preservar sus idiomas y culturas. Sin embargo, como muestran Lepe Lira y Pineda, estos textos bilingües no representan una mezcla de culturas. Estos textos son una oportunidad para comunicar un mensaje de un mundo a otro y para exigir respeto. Si bien un desafío puede consistir en traducir las diferencias culturales de una lengua indígena al español, estos textos viven y respiran en dos mundos separados. En un mundo sirven para procesar las emociones y preservar la cultura y en el otro, el del opresor, sirven para pedir una búsqueda de la humanidad común para permitir que cada comunidad y grupo de personas sean tratados con respeto.

Fuentes

“El idioma como arma de opresión y liberación,” Victor de la Cruz

La flor que se llevó, Irma Pineda

Lluvia y viento, puentes de sonido: literatura indígena y crítica literaria, Luz María Lepe Lira

“Resistencia y Artes Zoques,” Mikeas Sánchez

Tarea 5- Melissa Escobedo

La violencia de grupos minoritarios no es algo nuevo, esto ha pasado por varios años. Especialmente en las comunidades indígenas que explica Irma Pineda en su poemario Guie’ Ni Zinebe/ La flor que se llevó donde explica el dolor que sufren las indígenas. Además, habla del proceso de tratar de incluir a otras comunidades para poder leer su poemario y como siguen luchando para dar consciencia al problema de las injusticias que sufren las indígenas.

Primeramente, durante nuestra entrevista con Pineda, habló de su inspiración para escribir Guie’ Ni Zinebe/ La Flor que se Llevó; Ernestina Ascensio Rosario. De acuerdo con el artículo, “Quince personas vieron y asistieron a Ernestina en sus 12 últimas horas” de La Jornada, Ernestina sufrió una muerte violenta y violación sexual en un pueblo llamado Tetlatzinga en el municipio de Soledad Atzompa en Veracruz. Antes de morirse, Ernestina le dijo a su hija Marta que fue violada por los soldados que en ese momento tenían una base en ese pueblo. Después, de escuchar esta tragedia, Irma empezó a leer más sobre la situación y aprendió que los soldados estaban haciendo esto con muchas mujeres y había niñas de once años embarazadas por estas violaciones. Irma empieza su libro de poesía con la imagen de los soldados y Pineda nos cuenta que esta parte es con un joven hablando con su abuelo y preguntándole “¿cuál es la medida exacta en la que puede dividirse el corazón de un hombre?” (Pineda, 9) y está preguntando porque quiere saber cuánto puede sufrir una persona antes de que los actos lo acaben. Lo que fue muy interesante es que aquí sin saberlo, Pineda está expresando como se siente ella y la comunidad de las indígenas. En la entrevista que tuvimos con Irma habla de que este libro de poesía fue el proceso que ella necesitaba para poder al fin perdonar. Vemos como en el principio dice “no estuvo satisfecho con nuestra callada dolor” (31) que esta hablando de los soldados y como ven que hacen daño y siguen con su violencia. Termina las poesías con “a pesar de ser la mano del odio él también es mi hermano” (Pineda, 103) Irma fue muy transparente con la manera que escribió su poesía y dijo en su entrevista, “había días que estaba escribiendo y de repente me daba cuenta qué está llorando.” Creo que en muchas instancias, muchas personas no quieren enseñar su debilidad pero Irma te permite conocer esa parte de ella.

Además, de ser sincera con sus sentimientos sobre la situación, ella nos deja leer su poesía. En el significado que ella inicialmente escribió esta poesía en su lengua nativa que es el zapoteco, pero lo tradujo al español. Esto es llamativo por el hecho de que los indígenas han sido discriminados por mucho tiempo. La autora sabiendo esto, todavía decide que quiere tenerlo en español. Pineda expresa con la opción de traducción qué, aunque la comunidad indígena ha sufrido mucho, siguen luchando para justicia que lo demuestra en página 26 “No me asustan tus ojos de animal nocturno,” es decir los soldados pueden tratar de asustarlos, pero no van a dejar que los intimidan. Luz María Lepe Lira, que es una doctora en teoría de la literatura y literatura comparada que en su libro “Lluvia y viento, puentes de sonido literatura indígena y crítica literaria” explica porque Irma Pineda y muchos autores indígenas traducen su trabajo al español, “su intervención en el sistema mundo y de las posibilidades de cambio hacia la multiplicidad y el plurilingüismo, en un mundo donde quepan muchos mundos.” (Lira, 31-32) aquí está explicando que no quieren mezclar las dos culturas o hacer cambiar sino poder hablar con los dos mundos. Irma quiere con sus poemas hablar con muchas comunidades, pero al mismo tiempo todavía respetar sus creencias y el sufrimiento de las indígenas. Quiere hablar con su comunidad y decir que está allí con ellos en sus sufrimientos, pero también quiere traer conciencia a diferentes partes del mundo, porque el estado de México no hizo nada para el caso de Ernestina entonces esto es para que otros países y personas puedan ver la realidad de la vida cotidiana de las indígenas .

En realidad, los autores tienen toda la libertad cuando hacen traducciones y lo que quieren poner en español, que a veces no es exacto como de la lengua nativa. Por ejemplo, Lepe Lira explica que “puede fluir entre ambas lenguas y decidir qué traslada, trasmina, o traspasa de un lugar a otro” (32) porque los autores tienen el poder de información y cuanta dan. Irma enfatizó en su entrevista que en los años que empezó su vida como poeta le dijeron que si quería vender más y tener una audiencia más amplia entonces tenía que cambiarlo al español. El español es para poder incluir a otra gente en el mundo y es importante saber que Pineda está incluyendo a otros, aunque muchas veces su comunidad no es considerada por otros. Esta inclusión es demostrada en página 101 “yo le hablé padre/ al hombre del traje verde/ quise decirle que somos iguales” en esta poesía querían incluir al soldado aun después de todo el daño que hizo a la comunidad. Aunque, Irma admite que a veces es difícil hacer las traducciones porque en zapoteco tienen una palabra que puede expresar todo un evento o toda una emoción. Al opuesto de español a veces no hay algo así entonces tiene que usar más palabras y en la poesía las menos palabras que usas, mejor. También, en zapoteco le ponen mucha emoción en sus palabras y gestos para expresar sus ideas que Irma describe que es difícil también porque quiere transmitir esto en papel y no siempre se puede, aunque sea en su lengua nativa. Otra dificultad que hay cuando escribes es representando a la comunidad en una manera que es aceptable para la gente, como en página 49 de “La flor que se llevó” habla de “no son tortillas las que sostienen en sus manos” que aprendimos que el maíz que la tortilla lleva representa cariño y amor y es diciendo a los soldados que no van a tener amor de parte de los indígenas. Esto es importante porque en la entrevista con Irma, ella dijo que cuando publica su obra y la gente la ve en la calle a veces le dan las felicitaciones, pero también le dan reclamos por no representar la cultura o una tradición correctamente.

              Finalmente, la cultura de los indígenas y la importancia que tiene la incorporación de las creencias para que la comunidad pueda mantenerse fuertes y unidos. Por ejemplo, cuando Irma escribe en página 45 “tu cuerpo de serpiente enredaste en los arboles” y lo que nos dijo durante su entrevista de los arboles es que en su cultura el árbol es en medio de la tierra y el cielo, es lo que los sostiene, y el mundo es sostenido por un árbol en su tradición. Aquí el árbol es la fuerza de la comunidad porque los soldados están destruyendo la tierra, pero algo que no pueden es el árbol, que es el símbolo de fortaleza. Es decir que los indígenas van a seguir allí, aunque los soldados los quieren fuera. A respeto de la serpiente, Pineda nos dijo en la entrevista que viene de la creencia católica que se ha hecho parte de la comunidad indígena por la globalización que en este contexto la serpiente es los soldados que quieren quitarle la paz a los indígenas. Además, Irma explicó que su gente se llama “Binnizá” que significa gente de las nubes y es la manera en que ellos se defienden, “estamos aquí presentes… somos fuego y sol/ luz y tibieza” (29) aquí tiene la conexión de las nubes con el sol y la relación que las nubes controla cuanto del sol vemos que es para ensenar a los soldados que ellos pueden hacer daño sin armas. También, cuando dice “después de que calcines nuestros cuerpos entre las piedras la memoria permanecerá” (Pineda, 87) y es porque en la cultura de Irma entierran sus ombligos debajo de un árbol y la costumbre es que cuando alguien se muere entonces también necesitan enterrar en el mismo lugar del ombligo. Aquí los soldados están quitando esta opción porque los están quemando y la gente de la comunidad les están avisando a los soldados que no van a poder deshacerse de ellos tan fácil.

Pineda nos permite saber estos detalles para poder entender su poesía y para entender su cultura. Creo que Pineda tiene mucho valor y fuerza para hacer esto porque después de tanta discriminación que ha sufrido su comunidad. Nos enseñó como el dolor y la discriminación pueden afectar a la gente y después de sufrir tanto como siguen luchando por justicia para su comunidad. Hasta la manera que tratan de incluir gente de otros mundos con traducciones y darnos un sentido de las creencias que tienen los indígenas que los mantienen unidos en tiempos difíciles. El poemario Guie’ Ni Zinebe/ La flor que se llevó nos demuestra que todavía hay muchas injusticias en el mundo y que muchas veces no sabemos de ellas y que deberíamos ser más consientes.

 

 

Bibliografía:

Lepe Lira, María Luz. Lluvia y viento puentes de sonido: Literatura indígena y crítica literaria. Universidad Autónoma de Nuevo León: XXI Certamen Nacional Alfonso Reyes, 2009. PDF.

Pineda, Irma. “Guie’ Ni Zinebe: La Flor que se Llevó.” Pluralia. 2013

Plática con Irma Pineda

La Jornada, “Quince personas vieron y asistieron a Ernestina en sus 12 últimas horas.” 2007.

 

Mikeas Sánchez: Las complejidades de la traducción por Jayleen Salas

palabras: 1345

Muchas veces el concepto de diferencia está asociado con el desconocido, y por eso personas que aparecen ‘diferente’ pueden encontrar sí mismos en situaciones únicas en que necesitan dar una explicación breve de sus mismos y su historia. Siempre están preguntado hablar para su gente y en este sentido, esas personas tienen – equitativo o no – una responsabilidad traducir la información en una manera que incluye todo, pero al mismo tiempo que no se atenúa la esencia y verdad de la cultura y de la lucha de la cultura; hay un riesgo ser el portavoz. ¿Cómo uno se queda autentica a su cultura en una manera que sintetizar la experiencia y la lucha, pero sin disminuir la complejidad e individualidad de cada persona sus experiencias respectivas? Mikeas Sánchez trabaja con esta lucha a través de su libro Mojk’jäyä/Mokaya.

Jaime Sa’akäsmä es un escritor que analiza la lectura de los escritores que hablan y escriben en el idioma de Zoque. En su ensayo “Escribir en una lengua originaria”, el presenta la manera en que Mikeas Sánchez lucha con el concepto de presentar su cultura a través de su poesía, y su desarrollo como una poeta. Sa’akäsmä discute que muchos autores saben “que su escritura no es un asunto plenamente individual, sino un esfuerzo por nombrar (re-configurar) a sus comunidades y a sí mismos”, es decir que esos autores sirven como una representación, o la faz de sus comunidades por hecho que son indígenas, pero todavía luchar con tratando representar ellos mismos auténticos. Por eso, Sa’akäsmä dice que escribir es “quehacer ético”, porque ellos necesitan pensar en lo que dicen; su situación crea un tipo de conciencia. Se puede definir esta conciencia por decir que el autor es más consciente de lo que dice podría ser la primera introducción de su mundo para el lector.

Sánchez intenta estar verdad a este deber de presentar la realidad y complejidad de su cultura en sus obras. Ella presenta los conceptos que son los más cercanos a la idea general de la cultura, como si su intención es escribir para la gente de su cultura indígena. Por ejemplo, en su libro de poesía Mojk’jäyä/Mokaya menciona varios dioses de la creencia de la cultura como “Sawabät” y “Mä’ä bät” quienes son los Señores del Viento y Rayo respectivamente, en el poema Al niño recién nacido. (Sánchez) Esas deidades son un aspecto especifica de la cultura que generalmente solamente las personas que son una parte de esta cultura sabrían, cual sirve como un ejemplo de su lealtad a la verdad de representación.

A través de su libro, ella traduce sus poemas en zoque a español. Mucho de las traducciones castellanas contienen palabras que estuvieron quedado en zoque, y a veces con notas al pie que dice la traducción, y otras veces dicen explícitamente “sin traducción”. (Sánchez) Creo que estas decisiones de quedar ciertas palabras y aspectos de su cultura – como las referencias a sus dioses – en Zoque tienen un propósito. El sentimiento y el significado de algo puede estar perdido con traducir, especialmente con poesía. En la literatura indígena, “no son muchos los casos publicado que demuestren los matices de la lengua en su mezcla con el español, como seguramente ocurre en la expresión cotidiana” como explica por Luz María Lepe Lira en su libro Lluvia y viento, puentes de sonido: Literatura indígena y crítica. (Lepe Lira) A veces, el sentimiento se vuelve reducir para que hacer sentido en cualquier idioma. En una manera, resultante a traducir puede ser una forma de asimilación, o un efecto de colonización en que alguien tiene la carga de explicar sí mismo a la cultura dominante, afuera de su cultura materna; está forzado a presentarle en los términos de otro que quizás no sería autentica para esta persona. Los puntos en su poesía en donde queda las palabras zoque actúan como resistencia, y como el proyecto editorial Circe dice en su artículo “La poesía como resistencia”, “es importante reconocer que si las palabras permanecen es porque los puebles resisten aún llenos de magia.” (Circe) El acto de escribir en zoque es ayudar la supervivencia de la lengua, y así la cultura.

El uso del idioma materno de Sánchez ayuda demostrar la importancia de una representación autentica de una cultura infrarrepresentada. No obstante, por otro lado, estar la una, la primer, de todo de su cultura para publicar una obra de poesía, como es Sánchez, tiene peso. Ella tiene la carga de evitar ser portavoz: tratar de no ser la representante de toda de una comunidad compleja. Aunque hay un consenso general de lo que es importante o fundamental de una cultura – como los dioses importantes, o la importancia de la cosecha de maíz – todavía cada persona vea su cultura y sí mismo diferente que otros. Por eso, hay una posibilidad en que no todos estarían felices o satisfechos con las opiniones o punta de vista de una persona. Sí este es un fenómeno que puede pasar en todas las culturas, pero creo que resuene más con las comunidades infrarrepresentadas porque muchas veces, no tienen otros ejemplos que presentan su cultura. Pienso que este es lo que pasó con las opiniones mezclas de las obras de Irma Pineda que recibió. Durante nuestra charla con ella, explicó como personas de su comunidad la habían acercado y ofrecieron sus opiniones – buenas y malas – acerca de su literatura. ¿Qué marca la diferencia entre las opiniones? Porque no hay una gran cantidad de literatura disponibles en las lenguas indígenas, por lo menos en comparación de literatura en español, creo que hay un enfoque, o más atención en la literatura que ya está presente. Dado que hay una variación de opiniones y actitudes en una cultura, también hay una variedad de expectativas depende en quien está mirando o analizando una obra especifica. Pienso que las obras de autores indígenas están bajo más escrutinio porque, para la gente quien realmente vive esta cultura cotidiana, las obras sirven como una representación de ellos, su vida, y su esencia. Se puede compararlo a su debut a la sociedad moderna, y si no es una presentación correcta o cierta, el resultado es en una falsa representación de una cultura que ya no mucha gente sabe mucho. No obstante, creo que Sánchez también expresa su propia relación con su cultura en el poema Seis que dice, “esta es la palabra que me enseñaron los que caminaron la tierra antes de mí…será la palabra que dejaré a mis hijos.” (énfasis añadió) (Sánchez) En esas líneas, ella habla del efecto de su cultura en su propia vida y familia. Ella está interpretando sí misma hoy en día en referencia a su cultura y lo que la ha enseñado. En general, es importante que las personas quienes sean una parte de la cultura definen su propia identidad. Como María Silvia Sánchez-Cortés y Elena Lazos Chavero mencionan en su estudio “Desde dónde y cómo se construye la identidad zoque: la visión presente en dos comunidades de Chiapas”, es crucial “comprender los elementos utilizados por las personas para construir su identidad étnica”, es decir que pertenecer a una cultura es un acto de autodeterminación y auto explicación.

Hay una expectación de un autor indígena en que necesita presentar la obra específicamente en una manera que llega a todos. Esta puede llamar a la traducción de un texto hacia un idioma popular o más usado cual tiene una variedad de propósitos/efectos: 1. Alcanza a la cultura mayor o popular cual asegura que el mensaje de temas importantes de la vida indígena como los asesinatos de personas indígenas, su relevancia, dignidad, y humanidad están podido entender por todos, 2. Incita el sentimiento de comunidad o sensación de pertenecía en y con las comunidades en que se habla, y 3. Expresa una representación autentica y correcta acerca de esas personas. Puede parecer, como hablé, que el acto de traducir es un acto de sumisión a la cultura dominante. No obstante, creo que el uso del idioma materna en general por Mikeas Sánchez demuestra su compromiso a la lucha de supervivencia de su gente y su cultura.

 

Biblografía:

Circe. “Mikeas Sánchez, la poesía como resistencia”. Circe, 10 de mayo de 2015. https://leecirce.com/mikeas-sanchez/

Lazos Chavero, Elena y Silvia Sánchez-Cortés, María. “Desde dónde y cómo se construye la identidad zoque: la visión presente en dos comunidades de Chiapas1”. Península, vol. 4 no. 2, ene. 2009. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-57662009000200003

Lepe Lira, María Luz. Lluvia y viento puentes de sonido: Literatura indígena y crítica literaria. Universidad Autónoma de Nuevo León: XXI Certamen Nacional Alfonso Reyes, 2009. PDF.

Pineda, Irma. Charla con los estudiantes de la clase de literatura. 29 de octubre de 2018.

Sa’akäsmä, Jaime. “Escribir en una lengua originaria”. Tercera Vía, 9 de diciembre de 2018. http://terceravia.mx/2018/09/escribir-en-una-lengua-originaria/?fbclid=IwAR2NLoJIwc4PHUUsdLPbj8_MdM3_PW_BvEg3LZh4pK1QqUbgoS33ziCvCSQ

Sánchez, Mikeas. Mojk’jäyä/Mokaya. Colonia Villa Coyoacán, México, D.F.: Pluaria Ediciones e Impresiones, 2013. PDF.

La voz colectiva y la voz íntima en la poesía de Irma Pineda

Nick Templeton

El libro de poemas por Irma Pineda que se llama “Guie’ Ni Zinebe: La flor que se llevó,” es una novela en poemas, un gesto singular por lo largo de ciento tres páginas en las dos voces distintas del Español y el Zapoteca, la lengua de la cultura dominante y la lengua materna de la poeta, respectivamente. Además, el libro es un grito de ataque, en este caso con la arma de poesía, una reacción al esfuerza opresivo del estado Mexicano que ha existido por siglos en contra de la lengua y la vida de la gente indígena. Para entender la emoción, el dolor, y la indignación atrás y al dentro de los poemas de Irma Pineda es para entrar en una historia de muchísimos años, una historia colectiva, no solamente de la familia de Irma Pineda, sino de la comunidad zapoteca en total, o posiblemente de toda la gente de múltiples grupos de identidad indígena a través de América Latina.

Sin embargo, el libro de Irma Pineda también es una historia más íntima, la historia de una mujer singular que fue matada por soldados en una comunidad indígena. Según el reportaje de la revista mexicana Proceso:

El 25 de febrero de 2007, Ernestina Ascencio, de 73 años, fue encontrada por sus familiares desvanecida y sangrando, en una comunidad del municipio de Soledad Atzompa, en la Sierra Zongolica, Veracruz, donde cuidaba sus animales.

Incluido en el reportaje también es el hecho inquietante que “antes de morir dijo en su lengua materna: ‘Los soldados se me echaron encima’” (Proceso.com.mx). En este sentido, la poesía de Irma Pineda se puede interpretar como una continuación de la voz de esta mujer, un poema largo en la lengua zapoteca dirigido a los soldados de la boca de la mujer a que le mataron. Es el trabajo de esta voz, de esta hablante, para dar testimonio hacía la meta de justicia, para decir que las soldados tienen culpa en la situación de su muerte, no obstante el hecho de que los encargado del gobierno “no admitir la responsabilidad de elementos del Ejército” (processo.com.mx). Si entendemos esta hablante como Ernestina Ascencio sí misma, esta idea da sentido a la narrativa en primer persona singular, especialmente en poemas como en las páginas 61, 67, y 69 que incorporan la frase “soy la mujer” como una cadencia del libro en total. Ella es la fantasma singular a través del libro.

No obstante, esta historia está contada también en la voz de primer persona plural, como podemos ver en el uso de las palabras “somos” y “nuestra” como introducción en la primera línea de los poemas en páginas 13, 29, 31, y 72. “Quienes somos ahora?” pregunta Pineda antes de una descripción de los intentos del gobierno para eliminar la gente indígena totalmente, para “ocultarnos de la mirada del odio” (13). La respuesta es que ellos son múltiples, un grupo unido en la lucha contra la opresión. El ejército puede eliminar individuos como Señora Ascencio, pero “otros más se levantarán para enfrentar[le]” (13). Esta técnica sirve para ampliar el significativo del libro para incluir la comunidad de mujeres indígenas en total. Como está dicho en el reportaje de Proceso, este asesinato significa más que solo el asesinato de una mujer; es una reflexión de las circunstancias de todas las mujeres indígenas:  

Otro tema crucial que deberá abordarse en este caso es la falta de justicia y de políticas que atiendan las violencias y formas de discriminación que viven las mujeres indígenas, en especial la violencia institucional, así como la impunidad de los perpetradores (processo.com.mx).

Los soldados pueden recibir clemencia del gobierno, pero hay un público de testigos que están luchando por la justicia en un contexto que aumenta cada día. Irma pineda utiliza la voz de sí misma, y de Ernestina Ascencio, pero ella también utiliza la voz de masas.

Este equilibrio entre lo colectivo y lo profundamente íntima es una característica por lo largo del libro de Irma Pineda, una característica que refleje su identidad como una de pocas mujeres escribiendo en idiomas indígenas. Ella tiene su propia historia de violencia de contar (la secuestrada de su padre por los mismos esfuerzos que mataron a Ernestina Ascencio), pero ella también reconoce el poder que lenguaje tiene para cruzar fronteras entre un individuo y una colectiva más amplia. Ella tiene su dolor, y este dolor recibe atención en poemas como lo de página 101, donde ella dirige las primeras líneas a la alma de su padre. Sin embargo, este libreto no es una colección de poemas, sino un poema singular, el poema de su comunidad. Ella reconoce que su dolor solamente es un parte singular de un gran dolor colectivo. Este reconocimiento consciente de Pineda refleje lo que el escritor zoque Jaime Sa’akäsmä define como una característica esencial de las literaturas indígenas en general:

esto es, la mayor parte de los autores en lenguas originarias sabe que su escritura no es un asunto plenamente individual, sino un esfuerzo por nombrar (re-configurar) a sus comunidades y a sí mismos, por lo cual, más que una estética, ensayan un quehacer ético que transita de lo individual a lo colectivo, de lo oral a lo culto, de la representación artística al pensamiento crítico (Tercera Vía).

En un ensayo que se llama “mis dos lenguas,” Irma Pineda da voz a de donde vinieron sus razones por escribir en la idioma zapoteca, diciendo “así que para impedir que mi corazón se marchitara empecé a hacer poemas que leía al viento para no olvidar el sonido del diidxazá y escribía en español para que otros supieran lo que yo quería decir” (Irma Pineda). En el caso de las personas indígenas en México, la gente más oprimida del país, la gente que el gobierno ha intentado a borrar desde el inicio de la colonización, para olvidar el sonido totalmente de sus idiomas propias es como olvidar que esta gente todavía existe; es el último paso de borrar sus huellas de la faz del mundo. El suposición del estado Mexicano siempre ha sido (y el caso de Ernestina Ascencio no fue ningún excepción) que es posible eliminar estos grupos clandestinamente, sin llamar atención a sus acciones, si se puede eliminar la lengua primera. Por esta razón, Irma Pineda reconoce en su libro que “Palabra y memoria son más fuertes que [las] armas,” y son las últimas herramientas de la lucha contra eliminación por la gente indígena. Por eso, Irma Pineda y otras poetas que están escribiendo en lenguas indígenas sobre temas sociales y políticas son el voz colectiva que ha llegado para romper este silencio y regresar significa y vitalidad a las idiomas indígenas, las que son el sangre de las personas indígenas ellas mísmas. Como dice Pineda en página 83, “te pesará mi voz/ una soga pendiente de tu cuello habrá de ser/ un zopilote que ronda/ la carroña en la que has convertido tu cuerpo.”

[1170 palabras]

 

Obras Citadas:

Pineda, Irma. “Guie’ Ni Zinebe: La Flor que se Llevó.” Pluralia. 2013.

Pineda, Irma. “Mis dos lenguas.” Debate Feminista. 2013.

Proceso, “La CIDH examinará al Estado mexicano por la muerte de la indígena Ernestina Ascencio.” 2018

Sa’akäsmä, Jaime. “Escribir en una lengua indígena.” 2018.

 

Me Nombro y Hablo por las Mujeres Indígenas

Tarea #5 por Anna Norman-Wikner

Mikeas Sánchez nació en Chiapas, México en 1980. Sánchez obtuvo su maestría en educación, y junto con escritura en su lengua nativa Zoque, ella es una poeta, y una traductora. Ella es la autora de dos libros de poesía y ha ganado muchos premios incluyendo, el premio Pat O’tan Indian State Poetry y el primer premio narrativo, y fue nominada para el premio carretilla en 2014. La obra de Mikeas Sánchez ha sido traducida a muchos idiomas diferentes, incluyendo alemán, maya e inglés. Sánchez también es conocido como una defensora de los derechos humanos, y una de las maneras en que lo hace es a través de su poesía destacando la importancia de la fuerza de la autonomía de las mujeres indígenas. Mikeas Sánchez utiliza su propia voz para llamar la atención sobre la violencia contra las mujeres indígenas, y la importancia de la auto-aceptación.

En su libro Mojk’jäkä-Mokaya, Mikeas Sánchez utiliza su escritura para defender la libertad de las mujeres indígenas al incorporarlas en muchos de sus poemas. Sánchez hace esto principalmente en la cuarta parte de el libro se llama, Mojk’jäkä. Aquí, Sánchez escribe sobre los cuerpos de las mujeres indígenas lo que puede suceder cuando el cuerpo de una mujer esta adorada, y lo que sucede cuando le quita la autonomía corporal. De alguna manera, parece que conocer y amar a tu cuerpo es uno de los mayores actos de rebelión que una mujer puede hacer, y de esta manera da confianza y una voz a las mujeres. Mojk’jäyä también explora lo que sucede cuando esa voz está completamente sofocada, usualmente por la violencia, y por qué es importante que Sánchez use su propia voz en su defensa. Esto es especialmente evidente en los cuatro poemas “Uno,” “Dos”, “Tres,” y “Once” (pg. 77, 75, 78,79, 101).

“Soy mujer / y celebro cada…” esta es la línea que es parte del poema “Uno,” que se repite dos veces. Esta línea es importante porque de inmediato la escritora está haciendo una declaración descarada, confiada, “Soy mujer” y además, ella ama cada parte de sí misma. En este poema, Sánchez se atreve audazmente al lector a decirle que ella está equivocada y que ella no debe amar cada parte de sí misma. Hay otra línea, “Todas las contradicciones son maravillosas porque me pertenecen.” En esta parte, el “contradicciones” son todas las diversas partes del cuerpo que a una mujer se le dice amar o no amar, y en esta línea ella está afirmando que cada parte de ella es maravillosa. En la última mitad del poema Sánchez escribe, “Soy mujer y celebro cada arteria / donde aprisiono los secretos de mi estirpe / y todas las palabras de los ore’pät están en mi boca / y toda la sabiduría de las ore’yomo están en mi saliva.” Esto simboliza el profundo patrimonio Zoque que la autora posee, la cual es tan profundos que están en su sangre y su saliva. Este poema es significativo porque al aceptar cada parte de sí misma, Sánchez reconoce los lazos irremplazables que hereda de la cultura Zoque. Escribiendo un poema de auto aceptación, con mucha confianza, ella hace una declaración, “Soy una mujer indígena, y no me puedes silenciar” que tiene un efecto dominó sobre otras en la defensa de las mujeres indígenas.

Mientras que el primer poema de Mojk’jäyä es una pieza muy valiente, uno mismo asegurado, poema “Dos” asume más de una actitud defensiva. Este poema, como muchos otros en Mojk’jäyä, comienza con la línea, “Me nombro y hablo por todas las niñas maltratadas.” Esta es una declaración inicial que inmediatamente permite a los lectores saber quién es el sujeto del poema. Desde la siguiente línea, “que juegan su inocencia / desde un callejón sin farolas,”los lectores pueden asumir que estas niñas fueron víctimas de algún tipo de violencia, la más probable violencia sexual, ya que las callejuelas oscuras son un escenario estereotipado para el asalto. Este poema también utiliza yuxtaposición, palabras como, “la primera lluvia de mayo / y el rugido del lobo / el gemido del tigresa / el olor a madreselva de la ternura” desafían entre sí, suave versus contundente. Es posible que al usar esta yuxtaposición, Sánchez esté tratando de transmitir el gran contraste entre el hombre y la joven que está siendo violada. Lo que hace que este poema sea tan significativo, no es sólo el hecho de que Sánchez ha tratado la violencia contra las mujeres, sino que está usando su propia voz para defenderlas. “Me nombro y hablo por todas” es una línea poderosa porque es una afirmación, exuda confianza, y demuestra que Sánchez está hablando por las mujeres que había sido violadas, y usando sus palabras ella les está dando una voz.

Del mismo modo, el poema “Tres” comienza con la línea, “Me nombro y hablo por todas las muchachas violadas” y de nuevo, los lectores saben exactamente de qué se trata el poema. Este poema habla de la niñez que fue tomadas de estas mujeres violadas. “Que buscan su niñez en el zumbido del abejorro / y en el vaivén de la palmera (78).” el zumbido de una abeja y el vaivén de una palmera son dos cosas muy tranquilas que usualmente se asocian con una tarde cálida, perezosa, de verano y no con violencia. Más tarde en el poema Sánchez utiliza las palabras, “inmortalidad” y “perennes,” ambas son palabras que significan desafiar el tiempo. Estas chicas han sido profundamente heridas. Buscarán para siempre su niñez en el familiar, el zumbido de la abeja o el balanceo de los árboles pero no encontrarla. Lo que es más es que este poema trasciende el tiempo. Las mujeres a las que se refiere Sánchez no son sólo las que están siendo lastimadas en el presente, sino también las mujeres del pasado y el futuro. Ella escribe,“Hablo del sexo inmaculado / de las niñas perennes / que se alzan por encima del desconsuelo / como águila y cóndor / mostrando su grandeza / doblegada por el paso de los tiempos.” A pesar de que estas mujeres pueden levantarse y continuar con su vida, siempre llevarán la carga de la violencia. Esta carga es algo que se pasa por generaciones, ya que la violencia que no se confronta continuará. Aquí, Sánchez usa sus palabras para combatir esta violencia y para crear una voz para las mujeres indígenas, pasadas, presentes y futuras, para que un día no tengan que sufrir más.

En poema “Once,” Sánchez celebra de nuevo a toda la mujer y se dirige a la violencia contra las mujeres. La primera mitad del poema dice, “Celebro mi sexo / y las exquisitas formas de mis caderas / donde reposa el hombre que amo / Glorifico mi alma / lo mismo que mis labios mayores y menores.” En estas líneas, el autor pide que su alma sea tan glorificada como su sexo. Más tarde, Sánchez aborda la violencia contra las mujeres en estas comunidades. Usando la repetición de la línea, “Me nombro y hablo por…” Sánchez muestra su activismo y uso de las palabras como defensa.

El significado de estas poemas individuales y su conexión entre sí se destaca en el título del libro. Mokaya es un sustantivo masculino que significa cultivador o cuidador de la tierra. Es también una palabra derivada de Mojk’jäyä, que es la contraparte femenina “flor de maíz” a la parte masculina del maíz. Esto enfatiza que ambas partes del maíz son igualmente importantes para el crecimiento de la planta. Además, al usar estas palabras, Sánchez se refiere a la relación indígena con la tierra. Es significativo que Sánchez Utilice estas palabras para el título de su trabajo, ya que la razón por la que escribe es en última instancia para llegar a otros lectores indígenas y defender a las mujeres indígenas. Ella quiere ampliar su audiencia para obtener el reconocimiento de los pueblos indígenas y la literatura, que es una tarea difícil.

De los poemas en el cuarto Mojk’jäyä parte del libro Mojk’jäkä-Makaya de Mikeas Sánchez, es obvio que ella se preocupa profundamente de la situación de las mujeres indígenas. Ella utiliza la yuxtaposición para enfatizar la violencia que enfrentan las mujeres jóvenes y las niñas, y utiliza su propia voz para defender a aquellos que no pueden hablar por sí mismos. Su obra tiene más poder porque es posible a alcanzar muchas personas ambos indígena y no indígena. En esta maner, ella es capaz de expandir su audiencia, y atraer más atención a las luchas de las mujeres indígenas. Específicamente por escribiendo sobre la importancia del poder de la autonomía y la violencia contra las mujeres. Mikeas Sánchez tiene una arma muy fuerte en sus palabras, y tiene la capacidad a defender aquellos quien oprimidos, y dar una voz a aquellos que no tienen ninguno.

Bibliografía

Circe. “Mikeas Sánchez, La Poesía Como Resistencia.” Circe, 1 Nov. 2017, leecirce.com/mikeas-sanchez/.

“Ecocriticism and Indigenous Studies: Conversations from Earth to Cosmos.” Ecocriticism and Indigenous Studies: Conversations from Earth to Cosmos, by Salma Monani and Joni Adamson, Routledge, 2017, pp. 208–209.

Salgado, Armando. “La Voz Del Viento: Mikeas Sánchez.” La Jornada Zacatecas, 22 Oct. 2018, ljz.mx/2018/10/22/la-voz-del-viento-mikeas-sanchez/?fbclid=IwAR0SR0qsUuV5aPouw7A7OQex3oneRDDt2P4gGYeynbCv-rTM49yJxsahmpg.

Sánchez, Mikeas. Mojk’jäyä-Mokaya . Pluralia Ediciones, 2013.

 

Tarea #5- Sharlene Rojas Apodaca

Irma Pineda y su lucha contra la violencia hacia mujeres indígenas con el perdón y la humanidad

“Born a crime” —Trevor Noah

El único crimen que Ernestina Ascencio cometió fue ser mujer y no de tez blanca; como resultado, ella pagó con su vida el 26 de febrero de 2007. Ernestina era una mujer indígena de 73 años de Tetlatzinga, Veracruz en México. Su cuerpo fue encontrado muy malherido y con evidencia de abuso sexual. Sin embargo, la historia oficial (historia del gobierno) es que ella falleció por el gastritis y no por abuso sexual y violencia, así lo contó Felipe Calderón, el presidente de México en esa época. (Zavaleta) La muerte de Ernestina fue causada por hombres en poder, los soldados que robaban la leña del pueblo sin dar algo en retorno. Ella fue desechada como si no le hubiera a importar a su familia, al pueblo, o a la sociedad (nacional e internacional).

El abuso contra mujeres indígenas—especialmente como mujeres indígenas sufren más que otro grupo en México es uno de los temas más importantes en su libro de poesía Gui´ Ni Zinebe/La flor que se llevó (2013). Además, la muerte de Ernestina Ascencio fue una de sus inspiraciones que la motivó para escribir el libro. Cuando Irma visitó mi clase de literatura en el Instituto Cultural de Oaxaca (mejor reconocida como la “Casa Chata” localmente por no tener una esquina en la entrada), nos explicó como “las mujeres lo viven de peor manera”, refiriéndose al maltrato del gobierno y el ejército de México que sufren las mujeres y niñas indígenas en comunidades y pueblos de interés de ellos. Irma escribió su libro de poesía en dos lenguas que simboliza la relación entre la comunidad indígena y los demás. Además, el libro es más semejante a una novela por la historia contada al largo plazo del libro que repasa por varios eventos y escenas, pensando en esta injusticia que le pasó a Ernestina y a miles de otras mujeres, incluyendo niñas de hasta once años embarazadas—violadas por soldados. Ella usa metáforas y símbolos para ilustrar las injusticias cometidas hacia las mujeres indígenas. Además, Pineda analiza dentro su poemario si es posible que el soldado encuentre su humanidad otra vez.

La dualidad del libro, en ser escrito en dos idiomas, español y zapoteco, tiene aún más poder porque moviliza la palabra zapoteca del pueblo, la cual ha sido oprimida por mucho tiempo. En una recomendación literaria por la revista Sin Fin, es expresado como Irma, “ha conseguido una fuerza inquebrantable en dos idiomas: el español y el diidxazá (zapoteco)”. La palabra es muy importante para preservar la memoria del pueblo y aún más importante es hacerlo en zapoteco. La dualidad de las dos lenguas también es una metáfora para la comunicación entre soldado y la mujer indígena. Aunque hay palabras que no se pueden traducir, todavía es posible llegar a un entendido. En la página 87 la oradora reclama que la “palabra y memoria son más fuertes que tus armas”. Pineda argumenta cómo la poesía que cuenta las historias el pueblo tendrá un efecto más grande y positivo que las armas de los soldados a largo plazo.

A través del libro, Irma usa varias metáforas para aludir al abuso sexual que resultó en los embarazos de niñas de menores de edad, especialmente metáforas relacionadas con la tierra, un aspecto importante—hasta sagrado en la cultura zapoteca. En la página 15, Irma demuestra las maneras que sus creencias en la naturaleza están interrelacionadas con los eventos del mundo para ilustrar uno de los abusos sufridos por la comunidad, “[c]uando mi espíritu se levante//retornará a este árbol//para mirar las huellas de tus dedos//y pedir que te perdonen// por todo el mal que nos sembraste”. Dirigido al soldado, ésta perspectiva viene de una mujer indígena, cual ha sido abusada. La oradora de este poema está prometiendo que ella no usará su poder para maldad, y en lugar pedirá perdón para el soldado, aunque todo el mal cometido por el soldado (el ejército) será sentido por varios años. En este poema, lo que el soldado “sembró” tiene un doble significado. El primero es que las injusticias cometidas por el soldado tienen efectos perdurables en la comunidad, evidente por la connotación que sembrar significa dejar raíces en un lugar que crecerán a través del tiempo. El segundo significado es que el uso conjugado de la palabra “sembrar” se refiere a un embarazo. Más probable refiriéndose a los embarazos de niñas, jóvenes de 11, 12, y 13 años, resultados de violaciones cometidas por los soldados en las comunidades donde se sienten en control. Otra ilustración de esta injusticia, un crimen contra la naturaleza, se encuentra en la página 56, “[e]l vientre de mi hermana//miraste como la fruta redonda…la abriste para arrancar su semilla”. En este poema, “el vientre” es el estómago y el soldado le arrancó su virginidad a la mujer. Las palabras de Irma ilustran con gran detalle el abuso que muchas mujeres y niñas sufrieron a manos del ejército. En la junta con nuestra clase de literatura, Irma nos contó que estas partes de su poemario fueron bastante difícil para escribir. Sus lágrimas cayeron sobre las paginas mientras que ella relataba el abuso que las mujeres y niñas tuvieron que aguantar. Sin embargo, Irma mantuvo su objetivo en escribir esta historia que aunque era difícil, era necesaria. Era necesario difundir y contar las historias de las que no podían contarlas al mundo.

El reconocimiento de los soldados como una pieza desechable de un juego de ajedrez manejada por el gobierno es un aspecto político que Pineda resalta en el poemario como un tema importante. Pineda señala esta separación entre Estado y soldado a través de varios símbolos e imágenes. En la página 23 Pineda escribe, “deja de seguir mis pasos//como un animal furioso…como un perro de cacería”. Aquí, Pineda no se refiere al soldado como el cazador, el que decide a quien cazar y de que manera para una meta final. Al contrario, Pineda compara al soldado a un perro, una herramienta del cazador que hace su trabajo sucio. De esta manera, el cazador, o sea el gobierno goza de su poder mientras quede crean más y más conflictos entre el ejército y los pueblos. Es importante notar que Pineda solamente entra en diálogo con el soldado y no el Estado en su poemario. Su razonamiento en esto es para que el soldado vea como ha sido usado y que realmente debería ayudar al pueblo y no dañarlos.

Para que el soldado recupere su humanidad, era importante que el soldado mismo se pregunte si tiene la capacidad de ver su propia humanidad y tener rencor en los crímenes que cometió. Al principio del poemario, la oradora trata de investigar este proceso de arrepentimiento en el soldado a través de esta interpelaciones, “¿Aún eres hombre?//¿Permanece algo de humanidad en ti?//¿Quién eres ahora después de calzar esas rígidas botas con sus puntas de metal?” (Pineda 17). De esta manera, haciendo esta preguntas morales, la oradora está tratando de mostrarle al soldado que no se está comportando como un hombre pero como un objeto o animal del Estado. Aún más allá de esto, Pineda usa el símbolo de una máscara para argumentar que los soldados realmente se han estado escondiendo de ellos mismos y de su humanidad, detrás de un uniforme. En la página 93, la oradora exige, “quítate la máscara//deja reposar tus armas”. El símbolo de la máscara demuestra que el oficio de ser soldado esconde a la persona detrás de un uniforme, detrás unas botas que sobrecargan las órdenes del gobierno. Además, una máscara no es permanente—es posible quitársela.

El soldado tiene más en común con la gente del pueblo que con el Estado, argumenta Pineda. En la página 23, la oradora resalta, “tu espejo somos//mírate en nosotros//y sabrás que no somos tu enemigo”. Otra parte de recuperar la humanidad del soldado es que el vea como su verdadero enemigo no son las mujeres indígenas o la gente del pueblo. Al contrario, es el Estado que al cualquier momento puede deshacerse de ellos si se les da la gana. De más importancia es que el soldado se quite esa máscara para que pueda ver tal vez su madre o su hija en el “espejo” resultando en la recuperación de su humanidad, de sus morales que ponen la vida arriba de seguir las órdenes del Estado. El símbolo de la máscara es muy poderosa y es usada en varios instantes del poemario.

El motivo del libro nunca fue que las mujeres y niñas fueran vistas como víctimas por la audiencia, si no como luchadoras todavía con el poder para perdonar. Al fin del poemario, e la página 103 la oradora confirma que “el corazón de una persona puede dividirse infinidad de veces//para repartir su amor”. Pineda termina su libro con un poema que enfatiza que el amor y el perdón sí son herramientas para recuperar las almas perdidas de los soldados y combatir las fuerzas del Estado. El perdón, además de la humanidad, es un tema muy importante por que todos lo pueden hacer. Pineda argumenta que aunque es difícil, la gente del pueblo pueden encontrar en ellos mismos la capacidad de perdonar. Claro que es verdad que las mujeres indígenas han sido atacadas por los soldados, esto es evidente con el caso de Ernestina, y por eso es importante no olvidar y perdonar—solamente perdonar y progresar. Es importante la preservación de la memoria para que no se repitan las injusticias otra vez; el perdón tiene que tener un propósito. En el libro de Pineda, el perdón funciona para permitir que el soldado pueda quitarse la máscara y que vea su real alianza está con el pueblo y no el Estado.

Obras Citadas

Pineda, Irma. Guie’ Ni Zinebe / La Flor Que Se llevó́. Pluralia, 2013.

Platica con Irma Pineda

Recomendaciones literarias: “Guie’ ni / La flor que se llevó de Irma Pineda” en Revista Sinfín, no. 20, noviembre-diciembre, México, 2016, 86-87pp. ISSN: 2395-9428: http://www.revistasinfin.com/revista/

Zavaleta, Noé. “La CIDH Examinará Al Estado Mexicano Por La Muerte De La Indígena Ernestina Ascencio.” Proceso, Proceso, 2 Feb. 2018, www.proceso.com.mx/520982/la-cidh-examinara-al-estado-mexicano-por-la-muerte-de-la-indigena-ernestina-ascencio.
Platica con Irma Pineda